Espacios limpios

Tendencias / Realidad
Nupat Arjkla / EyeEm
909084582
Lauren Catten
abr. 25, 2019
La autenticidad viene marcando el rumbo publicitario desde hace mucho. Las representaciones espontáneas, inmersivas y sin filtros de la vida real, así como las personas reales, sus cuerpos y las relaciones humanas genuinas se han convertido en la norma, hasta tal punto que los modelos profesionales y los entornos excesivamente cuidados parecen tener los días contados. Sin embargo, como pasa con todas las tendencias, llega un momento en el que la ubicuidad de un estilo acaba superando la frescura que alguna vez representó. Por eso es lógico que ahora, al tiempo que los fotógrafos buscan tratamientos visuales únicos para elevarse por encima de lo común, surja una línea estética diferente que, en este caso, nos trae imágenes más nítidas y limpias.

Estamos viendo cómo muchos artistas están explorando nuevas composiciones gráficas con espacios abiertos y expansivos que ofrecen un respiro visual al espectador. El punto de vista parece retroceder, y las nuevas tecnologías como la de los drones nos llevan más arriba, creando perspectivas alternativas con amplios espacios para textos. Asimismo, nos encontramos con una paleta de color más simplificada y, a menudo, las imágenes muestran escenas con un refrescante tono anónimo que se aleja del mundo hiperpersonalizado propio de las redes sociales. Frente a esos retazos visuales de vida real, generalmente sobrecargados, que abruman los sentidos con multitud de estímulos y que apenas dejan lugar para la interpretación, las composiciones en clave minimalista presentan un contrapunto de calma con sitio para la reflexión.

Las marcas también están apostando por esta estética más limpia para gran parte de su publicidad móvil. Y el motivo fundamental es porque sus mensajes se pueden leer más fácilmente en las pantallas más pequeñas. En la era digital actual, nuestros teléfonos móviles y los anuncios que muestran son un reflejo de cómo entendemos y experimentamos el mundo: pasamos todo el día refrescando las redes sociales, revisando el correo electrónico y navegando por Internet. Y todo esto pasa en la palma de nuestras manos. ¿Y qué ocurre? Estas pequeñas pantallas pueden llegar a saturarnos si se sobrecargan con demasiado contenido, por eso un enfoque más sencillo y minimalista puede desmarcarse del ruido generalizado y captar la atención del público. ¿Y no es eso lo que busca precisamente la publicidad?

A la autenticidad le queda mucho camino por delante, porque a ella va unida la integridad y la transparencia. Pero puede haber otras fórmulas para representarla, y esta estética más limpia aporta sencillez y honestidad a un mundo complejo y lleno de capas.
Belleza inclusiva